Nunca he visto a un árbol
presentarle una demanda al viento
por maltrato;
ni tampoco he visto llorar a un pájaro
porque la lluvia abortó su vuelo.
No he visto sufrir a los girasoles de noche
por no tener a quien mirar fascinados,
ni tampoco escuché el lamento de un río
por recorrer el mismo curso, todos los días
o secarse a veces en verano.
Los opuestos van mezclados,
Separados, pero juntos
con un poco del otro en cada uno.
Y son lo mismo.
Y es solo uno.
Todo fue dado como es,
sin rótulos que señalen los porqué.
Ha sido otra obra de la mente
que mezclada entre miedos e intereses
ha decidido, torpemente,
rotular en dos columnas
todo lo que se ha cruzado
por sus ojos.
Jorge Daniel Bonanno
www.jorgebonanno.blogspot.com
www.blogs.clarin.com/reflexiones-poeticas
|