Por un pedazo de sueño
soy capaz
de vestir mi traje de guerrero,
tomar mi escudo,
empuñar mi espada
y calzar mi yelmo;
ensillar mi caballo alado
y salir a galopar
cualquier clase de terrenos.
Por un átomo de ilusión
que se parezca a un sueño
puedo perseguir el horizonte
enfrentar tormentas
y vencer al viento.
Por poco que parezca la fantasía
cuando crece consecuente
y se convierte en sueño,
alcanza para hervir mi sangre
y hacer que mis piernas
se hagan trueno.
Cuando se apilan ilusiones
y se mezclan con anhelos,
cuando el tiempo les da forma
y el alma destila en sueño
brota del mar de la magia
mi pletórico guerrero
que pensándose un coloso
combate
hasta hacerlo un hecho.
Jorge Daniel Bonanno
www.jorgebonanno.blogspot.com
|