Cuando sea innecesario, dejare que todo ocurra.
Cuando sea necesario, invertiré algún esfuerzo.
Cuando sea urgente, dejare de lado algún pensamiento.
Cuando sea inminente pondré todo sobre la mesa.
Cuando sea tarde, dejare que todo ocurra.
Cuando sea mi turno,
mi egoísmo derramará una lágrima
intentando aferrarse al tiempo
y mi alma, frotándose las manos
se mezclará con la ansiedad de saber
lo que siempre esperó del otro lado
y se postergó hasta ese momento.
Cuando sea.
Jorge Daniel Bonanno
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